La navegación en veleros, comenzó a mediados del siglo XIX, gracias a la inspiración de algunos arquitectos navales, que se basaron en los barcos más rápidos que existían entonces como por ejemplo las goletas de pesca utilizadas en Nueva Inglaterra.
En los primeros años, se pensaba que la mejor forma que se le podía dar al casco de un velero era la de un pez. La proa ancha, que evitaba clavarse en las olas y la popa estrecha, que evitaba los remolinos dejados en la estela. La manga máxima se encontraba a un tercio de la proa.
Además los veleros antiguos eran fabricados para poder afrontar cualquier estado de la mar y tenían que ser rápidos, ya que una vez realizada la pesca el primero que llegaba a puerto es el que vendía la mercancía más cara.
Fue recién en el año 1848, un arquitecto naval ingles llamado John Scott Russell, decidió innovar en la forma de construcción de los cascos de los veleros ofreciendo proas afiladas y popas amplias, lo contrario a lo que se había trabajado hasta este omento. Tres años después, fue construida la goleta "América", teniendo en cuenta los planteamientos que este arquitecto naval había realizado, despejando así las dudas que todavía quedaban sobre la efectividad de esta nueva forma para los cascos.
Barcos veleros antiguos
La siguiente etapa marco un gran paso en la evolución de las embarcaciones, dejando atrás todo indicio de aquellos barcos veleros antiguos. Esta etapa comenzó con yates de pequeñas esloras como el "Gloriana", creado por Nat Herreshof en 1891. Este modelo tenia una quilla profunda y corta, que conseguía reducir el rozamiento y maximizar el par de adrizamiento, es decir la estabilidad.
La forma alargada del casco, permitía aumentar la flotabilidad al producirse escoras. Sus líneas aventajaban netamente a los diseños anteriores, pero estas ideas llevadas al extremo condujeron a barcos débiles y caprichosos, con quillas muy cortas y poca maniobrabilidad, al quedar el timón muy cerca del centro de deriva en la quilla.
Fue por esta razón que la siguiente etapa en la navegación a vela se encargó de separar el timón de la quilla. Esto rompía con todo lo que se había fabricado hasta entonces, pues se consideraba como una idea peligrosa y débil para afrontar la navegación marítima. Nos años mas tarde, ya resultaba evidente que estos diseños conseguían barcos perfectamente marineros y con prestaciones muy mejoradas. Este descubrimiento fue uno de los pioneros en la construcción de veleros, ya que hoy en dia, no solo se separan el timón de la quilla, sino que también se encuentran separadas las orzas de deriva, el bulbo de la quilla y alerones del timón.
Junto con esta última etapa de la evolución en la forma de los cascos, ha cambiado muy profundamente la tecnología de construcción utilizando técnicas como la realización de cascos en madera moldeada, contrachapado, plásticos, resinas y otros materiales sintéticos.