La manera de practicar skate tiene un antes y un después de que se creara el estilo “street skate”, que revolucionó el modo de practicarlo.
Con la llegada de este estilo callejero y su auge, se comienzan a utilizar obstáculos que se encuentran en cualquier parte de la ciudad, incluso zonas abandonadas que son tomadas por los skaters por ofrecer dificultades alternativas.
Al buscar nuevos desafíos se integran los diferentes tipos de rampas, ya sean rampas naturales de tierra o restos de construcciones, o mediante la creación de rampas con los materiales que se encuentren en la calle, maderas, chapas, etc.
Las rampas de skate son un clásico moderno, y tienen la gran ventaja que con pocos materiales pero con creatividad se pueden construir y disfrutar de buenos saltos.
La manera más básica de armar una es colocando una tabla sobre alguna base (ladrillos, cajones, montaña de tierra) de modo de que ir obteniendo una subida, pero se debe tener cuidado que la base y la tabla queden firmes, sino puede ser bastante peligroso. Otra buena manera es utilizar los cordones de la calzada o alguna escalera de escalones bajos y pequeños.
Hoy en día hay empresas en todo el mundo que se dedican a fabricar rampas para que fácilmente se puedan montar en cualquier terreno, brindando la seguridad que de pronto no tiene una realizada con los materiales que se tiene a mano.
La pasión por las rampas no tiene límite. La más grande del mundo conocida hasta el momento la tiene el campeón del mundo de skateboard, el brasileño Bob Burnquist que la construyó en el fondo de su casa. La gigantesca rampa le costó unos 280 mil dólares, y tiene 110 metros de largo por 22 de alto, y según dijo él, se puede alcanzar una velocidad de 90 kilómetros por hora.
Rampas de skate prefabricadas
Las rampas prefabricadas son un éxito en todo el mundo porque son de fácil armado y su precio no es tan elevado para lo buenas que pueden resultar.
Al igual que cualquier otro producto las hay de diferentes precios y calidades, por lo que al comprar una siempre es bueno comprobar que tipo de materiales se utilizaron, sobre todo si se planea montarla y desmontarla más de una vez, ya que con los sucesivos armados comienzan a desgastarse los materiales y cada vez tendrá más vibración en tu skateboard.
Lo bueno de estos productos es que traen instrucciones precisas de cómo armarlas y se pueden armar auténticas pistas de skate en los patios de las casas.
Las mejores rampas de este tipo son aquellas que sus materiales permiten dejarlas armadas, por lo que la madera debe ser resistente al sol y la lluvia.
Además de rampas de skate se pueden comprar planos precisos para fabricarlas uno mismo. Los planos traen diferentes posibilidades de construirlas dependiendo del espacio que se disponga y el tipo de rampa que se pretenda.
Son planos muy precisos y tienen una guía de los mejores materiales que se deben usar para que queden armadas tal como se plantea, y son diseñadas en 3D y por gente especializada en el tema.