Carreras de montaña
Las carreras de montaña son una de las actividades más difundidas y practicadas en la montaña. La capacidad de poder apreciar la belleza de los paisajes y practicar el atletismo en un ambiente puro, limpio y diferente al habitual hace que sean muchos los corredores que se aventuran a correr en las montañas.
Las épocas del año ideales para correr en montañas son la primavera y el otoño, cuando el clima es menos benevolente que en invierno. Durante el verano también es posible practicar la actividad, pero evitando las horas centrales del día y llevando más hidratantes que de costumbre.
Quienes practican este deporte deben seguir una estricta preparación física para que su rendimiento sea óptimo.
Las carreras de montaña generalmente son prolongadas y el deportista debe estar preparado para cumplir la demanda la demanda energética que se requiere. Es fundamental en este aspecto la comida. Una alimentación saludable ayudará a vencer el gasto energético que significa participar de una carrera en la montaña.
Preparación física para carreras de montaña
El corredor de montaña deberá hacer hincapié en el entrenamiento de: • resistencia aeróbica y anaeróbica
Los trabajos de entrenamiento consisten en natación, bicicleta y carrera. • resistencia en velocidad y fuerza explosiva
El entrenamiento de estos aspectos requiere que se realicen trabajos para desarrollar el tren inferior y la zona media del cuerpo, sobretodo los cuadriceps. El trabajo de cargas es el principal trabajo que aplicamos a este cometido, pero también se obtiene la preparación realizando ejercicios de:
- carrera continua con obstáculos
(resistencia, coordinación gral., equilibrio dinámico, fuerza de piernas, anticipación, potencia, ritmo, coordinación óculo-pédica, resistencia de ligamentos y tendones, etcétera).
- patinaje
(equilibrio y economía en aplicación de fuerzas)
- bicicleta
(resistencia y fuerza de piernas, equilibrio dinámico y mejora de ligamentos de la rodilla)
- natación
(coordinación, fuerza general y capacidad cardiovascular)
Las carreras de montaña son diferentes a las que se practican en terreno homogéneo, no descubrimos nada diciendo esto, pero a lo que queremos llegar es que también será diferente en diversos aspectos.
El calzado, por ejemplo, nunca podrá ser el típico de otras carreras o nos podremos sorprender con una tonta lesión.
El ritmo que se aplica a la carrera es totalmente diferente, en las carreras de montaña existen zonas donde no se puede correr, lo cual genera que el ritmo que se aplica kilómetro a kilómetro sea muy variable.
Te invitamos a aventurarte en esta disciplina deportiva fascinante. Si te gusta correr y nunca lo hiciste en montaña te aseguramos que luego de hacerlo no lo podrás dejar. Su espacio físico es inmejorable, el ritmo de las carreras las hace especialmente divertidas y uno siente que se encuentra corriendo en una aventura y no en una carrera.