Cuando nos adentramos en las profundidades marinas comenzamos haciéndolo bajo la modalidad hoy conocida de APNEA, o como se llama más comúnmente a pulmón, sin aparato alguno de asistencia y ayuda. Luego con la aparición de la escafandra y la más reciente la bombona submarina, permitiría al hombre desarrollar la pesca submarina de manera más segura y asumiendo mayores riesgos, alcanzando metas más lejanas.
Estos son los planteamientos que luego se trasladan con mucho tiempo a la actividad submarina deportiva, haciendo del submarinismo y del buceo no sólo una actividad profesional y de rescate sino también una de las modalidades deportivas más atractivas entre los amantes de los deportes de riesgo.
El submarinismo llega a alcanzar su mayor apogeo en los periodos estivales en los que la llamada de los océanos y la práctica de actividades náuticas están a lo orden del día. |