La presión durante el buceo

Los espacios de aire de los oídos y senos nasales están conectados con la garganta, lo que permite compensar fácilmente con el aire de los pulmones; el espacio de aire de la máscara se compensa con aire de la nariz. Distinto es el caso de los dientes empastados y con espacio de aire en los mismos, ya que es imposible de compensar, en estos casos la molestia impide el descenso. Sólo un chequeo periódico puede prevenir este impedimento.
En comparación con estos espacios de aire descritos, los pulmones son de gran tamaño y flexibles. Como buzo con equipo Scuba, automáticamente se compensa la presión de los pulmones a medida que respiramos continuamente, utilizando dicho equipo. Cuando se bucea en apnea, conteniendo la respiración, los pulmones pueden comprimirse sin mayor consecuencia siempre y cuando estén llenos de aire cuando se comience el descenso. El volumen de los mismos disminuirá al descender y volverá a expandirse durante el ascenso hasta llegar a su volumen inicial en superficie (se utilizará parte del aire para compensar los otros espacios de aire del cuerpo).
Como afecta la presión durante las actividades de buceo
Generalmente nos preguntaremos cuánto tiempo podremos permanecer debajo del agua y la respuesta a esta pregunta tiene mucho que ver con el tema de la densidad, ya que dependerá de la profundidad a que nos sumerjamos.
Esto se debe a que a mayor profundidad habrá mayor presión y se necesitará mayor cantidad de aire para equilibrar la misma en los espacios de aire, aumentando entonces el consumo.
Y si a ésta le sumamos que cuanto más profundo se sumerja más denso se tornará el aire, lo cual hará mucho más difícil inhalar y exhalar el aire denso que el aire a la presión y densidad normal de la superficie.
El método más eficaz de respirar al bucear es hacerlo lenta y profundamente de manera de conservar la máxima cantidad de aire. El buceo recreativo consiste en bucear relajadamente.