Los guantes de neopreno no son un componente indispensable del equipo de buceo, pero cada vez son más utilizados.
Ellos se vuelven fundamentales para realizar inmersiones en aguas frías, ya que protegerán a las manos del frío, de raspones y de picaduras de animales acuáticos.
Como sabemos el material por excelencia de los guantes de buceo es el neopreno. Éstos tienen una contradicción: cuanto más gruesos más nos protegen, pero menos movilidad y comodidad nos otorgan.
Este tipo de guantes requiere un mantenimiento especial para su máxima conservación.
Mantenimiento de los guantes de neopreno
• Lavado y secado
Se recomienda que sean lavados (por dentro y por fuera) con agua dulce y que sean secados a la sombra.
• Desuso
Si no los vamos a utilizar por un largo tiempo se recomienda que sean guardados en una bolsa de nylon con abundante talco, para evitar que se peguen o ajen.
Muchos buzos se han acostumbrado al uso continuo de guantes de neopreno para contar con una mayor seguridad, para ello existen guantes que no son tan gruesos. Generalmente un guante para zonas frías basta con que tenga un grosor de 4 o 5 mm. Para aguas más calidas se utilizan guantes de 2 o 3 mm.
El neopreno es la primera goma sintética que se produjo en el mundo y en un principio fue conocido como dupreno.
Para el buceo es el material por excelencia, pero es aplicado también para aislamiento eléctrico.
Su flexibilidad y elasticidad hacen que logre un ajuste perfecto al cuerpo del buzo y lo aísle por completo del agua.
Características fundamentales de un buen guante de buceo:
• Diseño ergonómico
• Cierre alto (mejor recubrimiento)
• Cierre con velcro
• Superficie antideslizante (excelente agarre)
• Preforma con la posición natural de la mano