El buceo deportivo es el que se realiza sin fines de lucro, por placer simplemente y comprende disciplinas como la recolección de especies, fotografía submarina, caza submarina, etcétera.
Generalmente cuando se realiza buceo por deporte la profundidad máxima alcanzada no supera los 40 metros, pero si ingresamos en un plano profesional, donde se atizan mezclas especiales de gases, las profundidades pueden superar los 100 metros o más.
El deporte de las profundidades acuáticas se debe realizar respetando una serie de normas de seguridad que previenen al buzo de accidentes que pueden terminar con la muerte.
Para practicar buceo debes aprender un lenguaje de gestos que se utiliza bajo el agua para comunicarte con tu compañero, ya que siempre debes realizar las inmersiones acompañado de un colega.
Lo segundo que debes aprender antes de lanzarte a las profundidades es a respirar. La forma en que respiras bajo el agua es diferente y deberás aprenderla sino quieres sufrir daños pulmonares o neurológicos.
Por último deberás aprender a manejar el equipo de buceo que utilizarás y sus diferentes accesorios.
Para aprender a bucear te recomendamos que acudas a una escuela de buceo certificada por PADI (asociación profesional de instructores de buceo) que es la principal y te certifica para sumergirte en todo el mundo.
Si aún no tienes seguridad de querer practicarlo puedes realizar lo que se llama prueba de ‘bautismo’ en cualquiera de las escuelas y comprobar si es una experiencia que llama tu atención.
Si cumples con el deber de tomar todas las precauciones necesarias el buceo es un deporte que no tiene muchos accidentes.
Los accidentes en el buceo deportivo
Si bien los accidentes en buceo deportivo no son abundantes, muchos de ellos son graves y un 10% son
mortales. La principal causa es el ahogamiento, seguido de la hipotermia, el daño pulmonar, estallido de tímpano que pueden conducir a lesiones de alta gravedad como hemiplejía o convulsiones.
Una de las principales enseñanzas cuando comenzamos con el buceo deportivo es el manejo de los cambios de presión.
Es fundamental tener un buen control de estos cambios, de lo contrario pueden acaecer accidentes disbáricos.
Estos pueden suceder cuando no se respetan los períodos de descenso, cuando el buzo no realiza una respiración acorde durante el ascenso o cuando existe un problema de salud previo.
Debido a esto es fundamental realizar un chequeo previo antes de sumergirse en el fondo marino, ya que existen enfermedades que no nos permitirán practicar el buceo.
Luego de haber buceado es fundamental cumplir con un tiempo determinado para realizar la descompresión, que el organismo elimine el nitrógeno.
Otros factores a tener en cuenta para el buceo deportivo:
• la edad
• la obesidad
• la fatiga
• no bucear modalidad apnea (“a pulmón”) luego de hacerlo con tanque de oxígeno
• no ducharse con agua caliente luego de la inmersión
• no comer indiscriminadamente previo a la práctica de buceo